El Cuartel o Fuerte Santa Catalina es uno de los pocos ejemplos representativos de arquitectura de tipología militar virreinal que subsisten en nuestro medio, fue el primer cuartel construido para tales fines. Construida en la primera década del siglo XIX, último periodo del virreinato. Inicialmente la mando a edificar el Virrey don José Fernando de Abascal y Sousa, pero quien fue el autor y llevaría a cabo la cristalización del proyecto fue el Coronel Don Joaquín de la Pezuela y Sánchez Muñoz de Velasco. Destinada para el cuerpo de artillería (material de guerra pesado, cañones, morteros, obuses, etc.) contó con personal especializado en maestranza (caballería) y fabricación de pólvora. El cuartel se edificó en la plaza Santa Catalina en terrenos que pertenecían a las huertas llamadas “Perdida” o del “Cuero” y de “Llanos” y una casa panadería. Se construyeron espaciosas salas para alojamiento de tropa, habitaciones para oficiales, oficinas, sala de armas, maestranza general, almacenes y comisaría. La disposición era la de un rectángulo perfecto, en cuyos ángulos se ubicaban torreones de adobe. Su área comprendía 11,092 varas cuadradas de superficie. Un brazo del río Huatica atravesaba bajo estructura abovedada todo el cuartel. Se disponían en el interior del recinto, cinco grandes patios y en uno de ellos la Capilla. La capilla debió ser edificada entre 1811 y 1820 aproximadamente. Consagrada a Santa Bárbara, se atribuye esta obra al presbítero Matías Maestro. Con el paso del tiempo ha sido constantemente intervenida, eso lo demuestran los diferentes elementos “post-neoclásicos” que allí se observan, como la reja de fierro de la ventana del muro posterior, que además está fechada en 1874. El Cuartel Santa Catalina, es cercenado en 1963 para dar paso a la Avenida Nicolás de Piérola partiéndose en dos. Una de cuyas partes fue demolida por el año 1980 para construir el actual Penal San Jorge, el resto se vio poco después, también recortado para edificar el actual Colegio José del Carmen Marín Arista.